
Dentro de la contemporaneidad, surge la necesidad de interpretar la realidad y mas en concreto, el espacio, como un nuevo terrotorio flexible y vivo, dentro de este concepto iliana nos muestra referentes que desde el arte, evidencian la necesidad de crear nuevos paradigmas de realidad en sus obras...
Dan Graham explora diversos territorios combinando distintos parámetros relacionados con el mundo real y el ámbito del arte. Durante la década de los setenta, la investigación de distintos criterios para modificar la percepción le lleva a centrar su atención en el vídeo. Graham utiliza el sistema de circuito cerrado, implicando activamente al espectador, e introduciéndole en la obra como elemento vital para su realización. Esta idea, que ha sido una constante a lo largo de su trayectoria.



Dentro de las obras presentadas en la conferencia, Legible City de Jeffrey Shaw logro mostrar de manera precisa la virtualidad generada por los medios contemporaneos de representación, lo digital si asi lo podriamos llamar abre la nueva posibilidad de plasmar la realidad, que en este caso es una ciudad, en forma de virtualización.

Las fronteras entre las máquinas y los humanos, están siendo redefinidas constantemente gracias a los cambios culturales propiciados porla evolución de las TIC´s, a su vez, se están debatiendo los paradigmas occidentales, que han dominado el curso del mundo durante ya varios siglos, en relación a la comprensión del mundo y nuestro papel dentro de este, por ende estas fronteras (máquina-hombre) han sido transformadas en conectividad y relaciones estrechas que dan cuenta de complejidades emergentes.
Para dar cuenta de estas complejidades dentro de la contemporaneidad, han surgido planteamientos filosóficos que contraponen el paradigma de la técnica humana como la única capaz de crear legítimamente nuevas relaciones, con la nueva corriente de la humanidad hacia una simbiosis con las máquinas, partiendo en la convergencia de la información, en redes de conexión cibernéticas que se auto corrigen y auto reproducen de manera exponencial, hasta el desarrollo mismo de una filosofía de las máquinas, que no puede ser otra cosa que una conexión dinámica del funcionamiento complejo de una máquina con la razón humana.